domingo, 11 de noviembre de 2012

Historias de sal.


(capitulo I. Alberto)

dedicado a las almas que han perdido la vida 
por la cruel e injusta ley de ajuste cubano.

Con  movimientos sin sentido, tal vez de impotencia, masacro con los talones los cascarones de los huevos comidos.
-         - Mira Alberto te has comido 200 huevos. Rompiste el récord Guines compadre. ¡Abre los ojos, que vas a entrar al yanqui por la puerta ancha!
De nada vale. Estoy sólo. Tengo que aceptarlo. Me dispongo a reservar las pocas energías que me quedan. Me acuesto en el toldo caliente del suelo.  No siento mi espalda. Miro las nubes en el azul insondable. Ante el infinito mis ojos se rinden.  Estoy flotando en la marejada: ¨ Tú no estás viviendo esto Matías.  Estás paseando en un bote en Guardalavaca. Siempre te ha gustado mirar al cielo a solas, convencerte. ¿De qué quieres convencerte? ¿De qué has sido un comemierda toda la vida? No te rindas ahora pendejo. Mira que un cubano no se rinde. Eso te enseñaron los maestros en la escuela. Ah la maestra Rosa. Que linda la maestra Rosa, y Albertini como siempre con sus amores imposibles. Negro piolo. Jodedor. Vamos a jugar bolas. La bola es el mundo Alberto, hay que conocerlo mi hermano, uno no puede vivir encerrado toda la vida. Coño Matías y pa ´dónde cogemos. Para el Yanqui broder, para dónde va ser.Pisamos la tierra de Washington, nos hacemos ciudadanos y a luchar  para salir adelante. ¿ Mata y los viejos? Eso le va partir el corazón a los viejos. Se me muere  Chochó de la tristeza. No seas pendejo chico. Después regresamos como lo hace todo el mundo. A gastar los verdes y a darse la buena vida que nos merecemos. La vida. Tú siempre has dicho que la vida es impredecible. No seas mala sangre. Tú y yo tenemos ashé.  Que Eleguá  te abra los caminos y Yemayá no se te enamore negro bonito. Y ese gallo pa´qué chico. Eso para limpiarte broder y no te agarre el Klan de los gringos por la negrura. Mira no joda. No me vengan a joder ustedes, si se van a robar esas gomas lo hacen mañana cuando yo no este de guardia. ¿Vamos a dejar el KP3 encueros? Eso a ti que te importa Alberto, lo tuyo es llegar a la Yuma. Coño compadre quién lo iba a decir de ti: el Mata, profe de literatura robando gomas de carro. Así se lo voy a poner un día en las páginas del Herald. Bueno tú con todo lo que sabes te puedes colar pero a mi lo que me queda es servirte de mecánico. Para triunfar en la vida seas mecánico, profesor, lo que sea, tienes que trabajar duro Alberto. Métetelo en la cabeza. No me cabe. Tengo el culo de Antonia atravesao. Guasón acuérdate de Antonia cuando llegues allá, la negra que te sacó las lágrimas un día. ¿Te vas a acordar de tu negrita papi? Anda dime. Dime que sí Matías. Muérdeme. Así cojones. Negra puta si Alberto se entera nos mata. El no es nada mío. Tú sabes que está enamorado de ti desde que éramos niños. Deja esa novela Mata. La novela que aquí se acaba de presentar, del profesor Matías Reverol, podríamos  ubicarla entre las mejores de la última década cubana. Dotada de un realismo envolvente, cuenta la historia de dos cubanos que, seducidos por los cantos de sirena... terminan en el mar. En el mar las cosas son bonitas Alberto. Rema y mira los peces para que te entretengas. Vamos a dejar los huevos para el final. Se acabó el agua. Se acabó. Estamos jodidos Mata. No seas pendejo coño. Anda come huevo. La idea  de los huevos fue tuya porque yo no los como. Oye come porque si no te jodes.  Estamos perdidos Mata. Cuantos días. Una semana. Mata si no llego diles, a mamá que me perdone y Antonia que  nunca dejé de amarla. Tu vas a llegar mi negro, tranquilízate, no seas aguafiestas. Ahorita nos topamos con un guardacostas gringo y ya, todo resuelto. Nada resuelto promételo. Las promesas son promesas. Se cumplen. Si papá. Ahora vayan a devolver eso. Y tú Alberto, no le sigas la corriente al loco este. Somos unos locos Albertini que clase de nave, ni el Titanic chico. Dale, al agua. ¡Adiós Cuba! No si grita para que te oigan comemierda. Tú eres más poeta que yo, siempre lo he dicho. Te acuerdas de aquella canción: … quiero que haya sol siempre, que también haya cielo. ¿Cómo empezaba?  Un cielo azul… azul está el cielo, la hermosa pupila...¨
-          -Hey. He is alive.
-          -Ok. ¿no body else?
-          -No. only one.
Me cargan. El agua lacera mi garganta. Alberto, busquen a Alberto, balbuceo. Pero no me oyen.

        

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