miércoles, 26 de septiembre de 2012

María Tudare.

Con el labio florecido anda María Tudare desde que conoció el verdadero rostro de Bolívar. Habla como lanzando palomas al cielo, porque ha encontrado según dice : el sentido de la vida. María era una mujer entre muchas mujeres, de esas que tienen virtud para los hijos y  hombros para llevar los pilares de una nación. Ciega estaba por el dolor de vivir en la miseria y en la ignorancia; que es la miseria más criminal. El alma tenía en la tentación del odio cuando un día de su historia, vinieron a ella una cuadrilla de hombres y mujeres con gorras y franelas incendiadas por un rojo corazón.
- Viviremos y venceremos María!!
La saludaron y la bendijeron  en el nombre del Señor. Le contaron de los siglos que venía siendo un guiñapo de mujer, perdida en las turbulentas marejadas del tiempo. Le hablaron de la Revolución y de sus misiones socialistas, que como la  digna luz del sol,  irradiaba en los valles ,en las montañas, en la selva meridiana y en los cerros de las grandes ciudades.Le hablaron también de un  hombre inquebrantable como Bolívar, en cuyo rostro se mostraban todos los rostros de la patria; le hablaron de Hugo Chávez. Y fue entonces que, cual si fuera la divina saliva de Jesús, se le abrieron los ojos del alma doliente y buena todavía. Se descubrió a si misma, y no lo pensó dos veces para irse por lo cerros , por los valles y las montañas, por la selva meridiana, a hacer la obra magnífica que reclamaba la patria. Ahora canta , aclara, siembra, construye sin descanso y con infinita alegría , un futuro para  los hijos que se le han multiplicado entre las manos: esa ha sido su tarea apostólica desde que conoció, en un día de milagros, el verdadero rostro de Bolívar.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La gran nación.



Desde el pico Bolivar se oye un grito que retumba por todo el continente. Se agita, emocionado, por el advenimiento de una nueva era, el pecho de Nuestra América. Despiertan los pueblos, a la luz de un sol moralizante, después de doscientos años de miseria y explotación. Se ha cumplido la profecía de Túpac Katari, el canto de millones, corre por las venas enardecidas de la naturaleza irreverente, que activa en la genética de sus hijos, hembras y varones de hoy, la dignidad de un sentimiento patrio y emancipador. Los Andes de fuego se yerguen levantando la frente de la gran nación, que no pide consentimientos para proclamarse, porque es dueña de su destino y conoce, que la tarea que se le manifiesta es beata y salvadora. Diría un Vallejo, nunca sino ahora, hubo pueblos conscientes y dispuestos a echar la vida por la verdadera liberación del ser humano. Nunca sino ahora, hubo pueblos aptos para raigales revoluciones. Nunca sino ahora, hubo gentes con mayor vocación para el Socialismo. Aún apareciendo Sarmientos o Buendías, en lo real o en lo ficticio, nada limitará la geografía que ha sido consumada para el gobierno de la justicia. Lo real maravilloso nuestro americano es. Y si hay águilas imperiales, hay  cóndores en el cielo con agudas pupilas que escrutan los arrebatos de Buckingham o de Wall Street, o de los intestinos cipayos que no saben de la fisiología de la historia y retienen infructuosamente a los  sietemesinos. Estos, nos desprecian más que aquellos; los que intentaron mancillar el honor de Miranda y Cajigal, por no reconocerles el mérito y la virtud a nuestros pueblos. Cuya pretensión ha sido; amar la tierra en que nacieron;  buscar el equilibrio con la naturaleza y el universo; trabajar estoicamente; vivir en paz y en libertad. No hay delirios imperiales en Nuestra América. Quien en ella ve peligro, codicia nuestro potencial, envidia la originalidad de la creación latina, o nos discrimina con inhumano sentimiento de apartheid. Lo tenemos todo para ser, bolivarianamente hablando, la más grande nación del mundo. ¿Acaso no somos nosotros los hijos de un pueblo que construyó ciudades sobre lagos y entre las nubes de los cielos? ¿Acaso no somos nosotros los hijos de un pueblo que sembró una cultura en las arenas del desierto del Perú? Calles y acueductos a miles de metros sobre el nivel del mar, escuelas de oficios y militares mucho antes del arribo de Colón. ¿No somos nosotros los hijos de un pueblo que descifró con certeza la ruta de planetas y estrellas?¿ Acaso no somos nosotros los hijos de Moctezuma, de Hidalgo y San Martín, de Bolivar y Martí?¿ No somos de la estirpe de Manuela Sáenz y de Mariana Grajales? ¿No hay entre nosotros un Ché Guevara, un Fidel, un Ojeda, un Sandino? ¿O es que son europeas las obras de Neruda, las arquitecturas de Niemeyer, la enciclopedia de Borges? ¿Y la música con que baila el mundo no es nuestra ; la rumba contagiosa, el son, los melódicos ballenatos, las poéticas gaitas y el  tango presumido? Somos herederos de una cultura de prodigios y por tanto prodigioso es nuestro porvenir. ¿Por qué entonces algunos miran con recelo, como si no fuésemos en verdad hermanos? ¿No bastan los antecedentes históricos comunes? Somos hermanos por la sangre y por el alma. Andan los tres llaneros , bajo el mismo sol, sobre la misma tierra, en el mismo caballo.Conquistan la aridez de  tantos  días en soledad: el mexicano, el  apureño, el de la pampa argentina. Pajarote, se nombran. ¿Que diferencia hay entre la Jungla de Lam  y la de Quiroga? En las dos sobreviven míticos seres y espíritus. Mackandal  transfigurado en tigre o mariposa , ha sido visto en la culta Jacmel, en las favelas de Ciudad México y de Río de Janeiro. Incluso más allá del río Bravo, en las tierras robadas de Texas y California. Finalmente el Tío Sam será enjuiciado por la historia y  pagará con creces su atrevimiento: La cultura latina se afianza y prolifera con predominancia, como en el siglo XIX , cuando buena parte de la historia de los Estados Unidos fue salvada por la profética literatura de Martí, quien dio vida y luz a las tertulias de New York. La ciudad que todo lo olvida en un segundo según escribiera; el país de las amnesias imperdonables, enfermo de un crónico ptialismo por nuestros recurso naturales y energéticos. Disfraza su pretórica política con gendarmes antidrogas que financian el consumo y pendencieras ONG; las monjas casquivanas que atizan nuestras necesarias diferencias. Y mientras el hermano pugna con su hermano, mister Danger aprovecha y mete  la mano. Pero ahora, vueltas las caras, ante el llamado de la patria grande, somos más los que queremos la escuela social de Simón Rodríguez, y vivir en el evangelio de la revolución socialista, con el convencimiento de que sólo así se puede refundar a las repúblicas en una sola y encontrar los caminos diversos de la prosperidad.  A esos caminos vendrán los que un día, obnubilados por los cantos de Sirenas del imperialismo, hicieron oficio de mendigo ante las burguesías apátridas para aliviar el hambre de un día. Recuerden indecisos, que la burguesía siempre ha sido traidora, desde 1789, cuando rodaron por el suelo las melenudas cabezas de Francia, hasta hoy, en que un congreso burgués innova un juicio sumarísimo y derroca al presidente elegido por el pueblo. No se avergüencen si un día, sienten el llamado de la  patria; de la misma manera en que Pablo escuchó la voz de Dios mientras perseguía a los cristianos , e iluminado por la verdad abrazó el evangelio de Jesús. Así abracen ustedes el evangelio de amor que es la Revolución. Porque ella, diciéndolo con bíblicas palabras, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,  los esperará como el padre al hijo pródigo. Miremos con optimismo el futuro luminoso de la patria grande: un continente trenzado por veloces trenes y poderosos aviones. Vean al hombre nuevo estudiar la bioquímica de la flores y el aprovechamiento de la energía del sol; veanlo sobre formidables máquinas agrícolas, entre el bullicio de industrias perfectamente acopladas con la naturaleza; levantando prósperas e ingeniosas ciudades; en el concierto del Sistema y en el teatro de La Colmenita. Veanlo a bordo de colosales Ferrys ; enrumbando satélites al cielo y conociendo los misterios aún indescifrables de la luz.Veanlo un buen cristiano y revolucionario, llevándole al mundo un mensaje de paz y de amor; orgulloso de esta patria donde ha nacido que se hace llamar Nuestra América.

martes, 18 de septiembre de 2012

Chávez en campaña.



¡Chávez te amo!!!

Gritan desde los balcones
Desde las calles, desde las copas de los árboles
Desde la ardiente llanura
Desde los lagos y los ríos
Desde las nieves en las altas montañas.

¡Chávez !!!

Llaman los niños
Llaman las mujeres
Y los fieles soldados
Y los indios en las lenguas diversas del Orinoco
Llaman los jóvenes y los ancianos
Llaman los obreros
Henchida el alma por la novísima esperanza.

¡Chávez te amo!!!

Retumba la América toda.
Y el héroe va coronado por el cielo
Sobre  olas atestadas de corazones,
Vitoreado por el amor,
Hacia el podio inexorable de la victoria.

¡Chávez!!!

Las voces se desgranan en millones de rostros
Que se juntan y se reconocen
En un magma extraordinario de dulzura
En una onda expansiva de alegría
con una fe que mueve montañas
Y siembra a un pueblo de valientes
De golpe en el futuro.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Inocente invocación entre rosas y espinas.

Mariposa del aire
pósate en mi asombro
y cuéntame secretos del paisaje
cuando está en la plenitud el rocío.
Háblame de la luz
que con maravilla y misterio
ha creado ojitos en tus alas
para dar testimonio de las flores.
Dime por qué hay en tu vuelo
una matemática imposible?
Será que intentas dibujar
el mapa del cielo
que añora sin sosiego nuestro corazón,
o seduces al viento con algún proverbio de insectos.
¡Ya no te veo en mis años
de pujantes romerillos!
A dónde marchó tu pasión
por las rosadas campanillas
que hicieron públicas tus disputas con la abeja?
Chica traviesa,
hallazgo de mi verso embotonado
dime cuál es la rosa que guarda mi cariño.
Hoy iré por el alma
no quiero dar con la espina.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Alma y El Mundo.

EL mundo había reventado por mi sacos lagrimales. Días de dolorosa angustia retenían la cabeza peluda que pujaba por salir a respirarle  los ácidos a la centuria. Con el cuello sometido a la barbarie de la asfixia natural , pródigo del humanismo, me dio voto de confianza y abrió el pecho a los vencedores. Que gloria corajuda anunciaba en mi boca sus cálcicas timideces, aunque luego fueran una úvula entera de confianza. No había matemáticas que narrasen esta felicidad meándrica del camino. El mundo casi un desconocido para mí, relampagueaba otra vez de novedosas costumbres y constante aprendizaje. Ofrecía el reto a la muchedumbre de parir los llantos por extinguir lo viejo, para echar de una vez los miedos y aceptar el relumbre del juzgador de corazones. De él vino a la corola la ternura, despojando al alma de esos harapos que la sometieron con taimados grilletes invisibles, que ocultaban su valía. Ah el alma y el mundo, que dos cosas similares, que buen trueque de conceptos que binomio cuadrado perfecto. Sobran motivos para activar los sacrificios y tener presta la joroba del hombre nuevo que ha nacido;sin renuncias , sin pendejadas, sin malabarismos , ni empates complacientes con uno mismo. ¿ A quién nacer no le ha dado un desafío? Aun cuando inocentes somos un bulto de agua clara, hay mística y genética de gigantes, y como un escudo moral está el alma sin manchas ante las estocadas y arrebatos de la miserias humanas, esas pretenciosas implacables de la esfera, las del ego tumoral  que no anotaran los papiros de un Egipto maniatado entre judío y faraón. El mundo y el alma qué serían si divorciaran los caminos. El alma sin mundo el mundo sin alma; una fécula de legiones ahogadas en un mar estéril . Sin mérito se iría  este vertebrar la historia, a contar su naufragio al insondable espacio. Así hay almas sin alma hay mundos sin mundo, errantes en la oscuridad. ¿ Y qué harás ahora camarada? Tú que sabes de este nacimiento y has vendido tu alma pensando que ganarías el mundo. Que verdad hay en la luz de la aurora esta mañana, y en mi abrazo temerario, que cristinas caricias a mis ojos. Por esta leve cobija del amor, por esta alma que ya lucha y que  busca la integridad, para tener que ofrecer, me desprendo de mi mismo.Ya sin regreso, en el rostro giratorio.