sábado, 17 de septiembre de 2016

Las asimetrías de la juventud



Para Antonio Herrada con cariño
Asimetrías1  en el verso. Asimetrías en el aire del discurso2. Modulaciones de la palabra para encajar en nuestro tiempo. Cálculo necesario, sutilmente transgresor. Búsqueda de la fractalidad del árbol en su copa y su raíz. Hambre lógica del verdadero amor, que alguna vez marchó hacia el horizonte tan sólo para demostrar su excelsa geografía; para valorizarse en la individualidad y ganar la plena independencia del ser, renunciando a cualquier paulovismo y control mental de las sociedades modernas. Sólo así los entes de cambios defienden a ultranza la diversidad y el derecho a ser diverso. No son ficciones las democracias del monopensamiento, pero en la carrera de fondo prevalecen las asimetrías: las juventudes inconformes que moldearán la época a  su antojo. Aunque los tiempos se resistan y hayan inventado la maquinaria que desflora en tempranía, y reduce el liderazgo a un mísero complejo. Vanidad de vanidades juventud. Mira a tu pasado3; la sufrida planicie recorrida es suficiente para energizar tu paso y agilizar tu mano. Llénate del polvo del patio de la infancia, de los héroes familiares, de la naturaleza inmediata descubierta, de las tristezas y felicidades primigenias. No andarás como globo agitado por el viento. El viento no se atreverá a mirarte como globo. Mirarás tú la bastedad del mundo, amarás lo que desees, afianzarás tu reinado, definirás tus posesiones. Regresa consciente. Quizás para entonces ya no encuadre un milímetro físico. Más en lo espiritual encontrarás congruencias. Patea los espejismos; las imágenes que te repiten el discurso merodeante y umbilical. Cruza como la luz el agujero más descuidado y siéntate en un claro del bosque a meditar por qué la travesía. No hay fronteras, hay invenciones, egoísmos fatuos. Afuera hay millones que esperan a que se abran los cielos y resuenen las convocatorias. La mente abierta al mar, la mente como el mar poderoso, abrazando la cintura de todos los continentes para que cruce el semejante. Pero antes cruza tú. Atrévete  a salir de ti mismo. Demuéstrate un puente seguro. Si es que no reconoces el domo invisible que intenta vincular tu sustancia, reducir la asimetría, ajustar tu mansedumbre. No respondas con igual psicologismo. Ama al sabio y corta los hilos de los tutores voluntarios. Despliega en su cara como un pavo real la palabra de colores. Señorea en los sentimientos. Puja, duele, sufre, escribe, que no falte corazón, ni el arco del pacto post-diluviano. Enhebra desde el cerebro, por el cayado de la sangre, la imagen nítida y las ágiles analogías. Se llenarán los ojos que buscan siempre la hermosura. Y la hermosura traerá consigo las grandes epopeyas, los saltos necesarios hacia una dimensión distinta, renovada, tolerante de  la humanidad. Asimetría para no aceptar el artificio. El pensamiento presto a servir a la naturaleza4 y no lastrar el paisaje marino, ni borrar la ruta del ave que estrecha las latitudes, ni arar las montañas de la tierra. Asimetría para defender todas las especies de la tierra, para cuidarlas como a hermanas. Nada podemos sin jardín. A esa magnitud se le canta, por esa magnitud vibra la lira. Coexistir en armonía, construir sin tumoraciones, alimentar la concordia, satisfacer las bocas abiertas sin necesidad, abrigar los costales desnudos. No importa dónde o cómo has crecido. Lo que importa en la hora crucial, ante los cercos en el aire, es el alistamiento por el nuevo orden, y crear futuro. Crear sin ser enemigo de nadie. Moldear en paz la arcilla, para que el arte vaya apagando al beligerante, juntando al rebaño como el buen pastor, creando la asimetría. Llena las alforjas de la inteligencia de esa libertad y espíritu, y andará la zarza inapagable. Alcanzarás todo lo que tus manos se propongan porque no fuiste diseñado para el límite. El límite es el tamaño de tu fe. Siquiera el tiempo, que no existe, puede obstaculizarte. No pienses en qué hiciste ayer o harás mañana. Hoy el día demanda luminarias. No se engode tu lengua con el narco de la muerte. No te anules. No te corrompas. No caigas en desmesurados patetismos. Semilla será quien viva y trabaje con honradez y honestidad, aunque el mundo musite a los oídos lo intrascendente. Palmotéale frontal, haz la asimetría y prepara la honda. Que te vea de lejos haciendo círculos en el aire, y que se trague la saliva de las catacumbas. Imagina y no estarás solo. La juventud es de imaginar, de realizar los imposibles. La asimetría es juventud: la juventud que obra en silencio. La que no ha sido trillada, escogida para que marche delante haciendo de bufón o de títere. La que ha quedado atrás, no por miedo, sino por cierta transversalidad inherente. La que no se siente malograda en un ápice y batalla desde una retaguardia vanguardista. Abran paso. A un lado los descoloridos y menguados, los indecisos y psicologistas. Abran paso al rostro joven e invariable del pueblo, al que carga la palma como una cruz o una isla, al que se le posan palomas en el hombro. Abajo las sopas de palabras insípidas, los discursos sin eco, la ordalía innecesaria. Ama y encontrarás motivos. Para el que acierta en socorrer al ángel, sólo el amor importa. El amor es de abierto y accesible patrimonio, y es allí donde la juventud revela la mayor asimetría.








Bibliografía
1.      Herrada A. Asimetría. Holguín: ediciones La Luz, 2015. [citado Mayo, 2016].
2.      Chaviano D. Breves palabras a los lectores, en: Confesiones eróticas y otros hechizos. Ciudad de Holguín: Ediciones La luz, 2015. [citado Mayo, 2016].
3.      Castro Ruz F. Discurso en la sesión de clausura de la conferencia internacional “Por el equilibrio del mundo”, en: Las ideas son el arma esencial en la lucha de la humanidad por su propia salvación. La Habana: Oficina de publicaciones del Consejo de Estado de la República de Cuba, 2003.p.5-18. [citado Mayo, 2016].
4.      Aruca Alonso L. cultura y Medio Ambiente. Se puede vivir en ecopolis. Ciudad de la Habana: Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre.14 (35).p.20-24. [citado Mayo, 2016].

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