domingo, 31 de marzo de 2013

Adiós posmodernidad.

Navegante respiro la noche
misticismo que arranca los sueños.
Dado a la charada me lanza
en una suerte de juego
y termino en el abismo.
Transito un espacio equivocado
Escila y Caribdis del tiempo
quizás, tan espiritual comienzo
mi querer busca
pintar los rasgos de infierno
que dominaron dantinos ojos.
Pero el mundo cae con todo su peso
en mi dorso de tortuga
y me hunde en el Aqueronte de cada cuerpo.
!Fausto aquel que sienta esta alegoría del cielo!
Un rayo atraviesa la palabra viva
y ha ido a morirse donde Edipo.
Voz de poeta te he perdido
en paralelo espacio
y no tengo de Hércules la mano.
La noche respiro degustándote
de golpe se me adentra el aroma que te forma
alucino
un costado penetrado por lanzas
Príamo y María lloran 
este presente románico que vivo.
Una estética se resume en los hilos
que cortar intentan las Nereidas
me amarran los mismos como un títere.
¿En qué hoguera se quemó la libertad?
Culpables son los oficios santos
la verdad no viene de maligna simiente
y no quiera usted mirar la esposa de sal
mejor coma el pan del Esclesiastés
sufra solamente.
No temas esta sucesión
de claros y oscuros cráneos
pronto enfilarás gota de ceniza.
Respiro
del aire las novedades.
Una estrella me habla de Afrodita
recordar mi hechura pretende
bien conozco de la carne los dolores
la madera que me ciñe.
Mas quien manda ahora soy
las huestes de Alejandro obedecen
esta invocación de futuro
y tengo por general un Quijote sin caballo
vencedor de todas las premoniciones.
Me pierdo en la nocturnidad
soy una sombra más.
Odio las laberínticas fauces del Minotauro
por no decir : el pecado.
Como a Job también a mi golpearán
blásfemas infamias del azar
lacerante belleza a la que aspiro.
!Oh mi Ítaca lejana!
Ha devorado el mar tus contornos.
Confía. Yo domaré al mar
caminaré sobre su lomo.
Geométricas figuras lo anuncian
revelan los enigmas incrustados en los ojos.
La nada tiende su manto de arena.
El Coliseo se revuelve a mi paso.
Vibran las piedras de Miguel Ángel
y soy no más un número
la letra primera de los verbos.



Niskolay Krashin, Mechanical Bird 

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