Nada
escribo
sin objetivo.
Hace silencio el teclado
y la sorda lengua del ombligo
dice más mientras persisto.
La cama
un montículo de piedra
bajo un cielo de voyeur:
la mano es una hiedra
por la pierna que hace un tour.
Nada
escribo
sin objetivo.
El cerebro se desquicia en el oido
abre puertas la palabra
que prefijo.
la boca es una estufa
el velo es una estopa
el vientre se engarrufa
la pompa se destapa.
Nada
escribo
sin objetivo.
Es la escena un acertijo
la tarde
un buñuelo que arde
sin pudores ni oropel
bajo el sol
que es un alarde
entre las monjas del tropel.
nada
escribo
sin objetivo.
Hace silencio el teclado.
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