Después
del mar
está el sueño de humo
Y la
casaca del soldado:
Una perspectiva
sin ojos sin brazos ni piernas
Como
la luna creciente de Hiroshima.
Después
del mar
está el comercio
Con sus
labios de Judas Iscariote:
La
pobreza ensamblada nuevecita de etiqueta.
Después
del mar
están los capos del silencio;
Y el
disparo del gusano
Y las
aves migratorias.
Después
del mar
está la lluvia con los dedos radiactivos
de los santos pecadores
en los pozos de petróleo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario