domingo, 25 de agosto de 2013

Elogio de un canto feminista.

Ríe conmigo camarada
ahora que no crecen imposibles
por la estrella que titila en tu mirada
por el sueño en tu vigilia inextinguible.

Ríe conmigo camarada
ahora que tus manos florecen
en el barro necesario de las caras
que vienen inocentes a que las besen.

Ríe conmigo camarada
ahora que mis sudores te acompañan
por el rudo camino de la espada
que da un santo ministerio en la campaña.

Ríe conmigo camarada
ahora que corona el sacrificio
la paz de tu cabeza enamorada
con la miel  creadora de tu oficio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario